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¿A qué cosas tengo que decir NO?

¿A qué cosas tengo que decir NO?

Es importante saber decir que NO, saber poner límites desde el apego seguro para poder tener un buen vínculo con las demás personas, y sobre todo con uno mismo, sin miedo a ser rechazados, pudiendo expresar las necesidades que percibimos con un mensaje asertivo.

Por ejemplo, cuando nuestro apego de base ha sido evitativo , recibimos el NO como un “ No porque no ”. Cuando este apego ha sido ansioso ambivalente, por ejemplo, nuestro inconsciente recibe este NO como una amenaza, y querremos conseguir el SÍ  a cualquier precio.

Es un adverbio de negación, pero esto no significa que esta palabra en sí sea negativa.

Encontramos un equilibrio a la hora de sostener el NO, cuando activamos la parte frontal de nuestro cerebro, es decir, el neocórtex, que nos ayudará a gestionar nuestras emociones, regularizando el sistema límbico y gestionando nuestro instinto más primarios del sistema reptil. Todo esto nos resulta más fácil cuando activamos esta capacidad resiliente .

A veces este NO puede trasladarnos a conectar con un trauma no resuelto y, por consiguiente, a una situación de estrés postraumático.

Por tanto, gestionar bien un NO nos ayuda a llegar al equilibrio. Esta coordinación y armonía entre el SÍ y el NO nos ayuda a trascender más allá de lo bueno o de lo malo en las decisiones que tomamos. Cuando trascendemos, llegamos al estado de resiliencia, es decir, somos capaces de aceptar un SÍ o un NO sin provocar un desequilibrio entre los demás y nosotros.

A veces un N O nos puede activar recuerdos de la infancia . Cuando este NO está acompañado con palabras amorosas, puede ayudarnos a reflexionar sobre los límites para adaptarnos mucho mejor a nuestro entorno natural y social.
Un NO nos ayuda a gestionar nuestra integridad. El tono, la frecuencia, la velocidad, puede determinar un significado u otro, una función u otra, dentro de nuestras relaciones.

Contestando a la pregunta: ¿A qué cosas debo decir que NO? Un NO a las cosas que no nos hacen sentir bien; parece muy fácil de decir o escuchar… pero el día a día a veces no es tan llano. Quizá sea uno de nuestros retos, aprender a decir que NO, a un trabajo, a una relación, a hablar de un tema, a una acción oa un pensamiento…

En definitiva, diremos que NO a todo lo que no venga desde el amor.